
“El mundo está cambiando”, nos alerta Carlos “Charlie” Sampietri, director de la escuela en cuestión, mientras hojea una revista Caras. “Ser mediático, hoy por hoy, debe ser considerado como lo que es: una lucrativa profesión. Lo que pasa es que hay que saber dónde moverse, cómo, cuándo y con quién. Estas y otras dudas son las que traen los pibes acá y nosotros los sacamos buenos, los sacamos”, aseguró; “nosotros tenemos en cuenta la aptitud de cada pibe y explotamos lo que mejor saben hacer, siempre y cuándo no se trate de algún talento genuino; eso acá no corre ¿Viste?”
-¿Y en que consiste la enseñanza?
-Lo primero es lo primero: teoría y práctica de cómo armar un escandalete público, algo sencillo en principio: causarle un problema familiar a un médico, o denunciar a un profesor de la escuela, cosas así. Ya con el tiempo ir viendo algo más redituable ¿no?
¿Cuántos años dura la carrera?
-¿años?... (Ríe)… (Ríe)… (Ríe) Mirá, pibe (vuelve a reír) ¿qué querés que te diga? Vos no entendiste nada, me parece. Hoy te hacemos un teórico y mañana salís a rebuscártela. ¡Ojo! Los vamos perfeccionando sobre el pucho cada día, pero ya tenés una salida laboral al momento de comenzar.
¿Y cuándo llegan a la televisión?
-Y bueno, eso depende de la capacidad de cada uno. Nosotros les mostramos el camino y ellos eligen si quieren volar o caminar. Pero todos llegan, de una u otra manera.
¿Es un buen negocio para ustedes?
-La escuela les pide un 2% de los contratos, sean chicos o grandes.
¿Nada más? Creíamos que ustedes ganaban más…
-¡Ah! Y…sí, es un gran negocio, pero nosotros esto de formar a la gente lo hacemos de onda; los preparamos para trabajar de mediáticos y cuando llegan, ahí ganamos por la publicidad… a la gente le gustan estas cosas.
¿Por qué? ¿Son amigos de los dueños de los medios?
-Nosotros somos los dueños de los medios.
Dejamos a Charlie, no sin antes haberle dejado nuestra tarjeta personal y expresarle nuestra sincera voluntad de quedar a su entera, noble y generosa disposición para cualquier cosita en la que pudiéramos llegar a serle útil. Lo que sea.